Habilitado y colocación del acero de refuerzo.

(Plazola, 2000) Habilitado y colocación de acero de refuerzo.

 

En general las especificaciones de compra cubren el método de fabricación, ciertos requisitos químicos, pruebas en tensión y dobles, acabado superficial, recubrimientos para protección contra la corrosión. Una película de ligera de óxido rojo no es objetable en el acero de refuerzo ordinario, de hecho la rugosidad mejora la adherencia. El refuerzo a de limpiarse de cualquier aceite o mortero no adherente que haya sido derramado en él.

 

Colocación del refuerzo:

 

verifique el refuerzo en cuanto a resistencia, grado, tamaño, dobleces, espaciamiento horizontal y vertical, ubicación, conveniencia de soporte y amarres y condición de la superficie. No espera que el refuerzo haya sido amarrado fuertemente con alambre para verificarlo.

Corte y doblez:

 

Todos los detalles de dobleces se deben corregir. A menos que se especifique limites más reducidos en los documentos del contrato, las varillas derechas deben tener una tolerancia longitudinal de 2.5 cm. Las varillas dobladas usualmente se miden de exterior a exterior de la varilla, pero algunas se miden de centro a centro.

 

Si el refuerzo va a ser doblado en obra, el diámetro del pasador alrededor del cual se dobla el acero no debe de ser menor que el tamaño recomendado en el manual de practica estándar y el ACI. Si se van a doblar varillas de la misma forma, verifique la que se haya doblado primero, preferentemente colocándola en las cimbas antes que las otras de doblen también.

 

No doble o enderece el acero de manera que pueda debilitar el material.

 

En todo caso, nunca caliente el acero por encima de 650º C y siempre permita que se enfríe lentamente.

 

Si las varillas que están siendo calentadas para ser dobladas se ahoga parcialmente en el concreto, evite el daño al concreto que rodea a las varillas que puede ser causado por el proceso de calentamiento o por el doblado.

 

El acero debe de estar antes de su colocación libre de moho o de cualquier recubrimiento que perjudique la adherencia. En aquellos casos en que deban de dejar varillas de refuerzo a la intemperie, como previsión para ligarlas con ampliaciones futuras, deben de protegerse a fin de evitar la corrosión de las mismas.

 

Si hay necesidad de doblar el fierro, esto puede hacerse con grifos, o en su defecto utilizar pernos u otro elemento con el que pueda ejecutarse el doblado, siempre y cuando tenga un diámetro mínimo de 4 veces el de la varilla.

 

Los cálculos darán los lugares donde deberán colocarse el refuerzo, debiendo sujetarse firmemente con espaciadores o silletas metálicas. Debe exigirse que la distancia entre varilla y varilla sea como mínimo de dos veces el diámetro de la misma. Sin embargo debe vigilarse que la distancia libre entre varilla y varilla sea como mínimo de 2.5 cm. En función del tamaño del agregado grueso, la separación mínima de varilla debe ser de vez y media.

 

En losas y trabes, principalmente, no deberá hacerse empalmes en puntos de esfuerzos máximos sin la autorización del directo de la obra, en aquellos casos en los que se permitan dichos empalmes, la superposición deberá ser tal que transmita los esfuerzos entra las barras por adherencia y esfuerzo cortante.

 

(Frederick, et. Al, 2008) Habilitado y colocación de acero de refuerzo.

 

Pueden necesitarse dobleces para refuerzos de vigas y trabes, para esfuerzos longitudinales de columnas en donde cambian de tamaño, estribos, amarres y espirales de columnas y refuerzos de losas. Las dimensiones de los ganchos estándares y dobleces típicos así como las tolerancias para cortar y doblar se presentan en ACI315.

 

Para obras muy grandes se ensambla el concreto en un taller de anexo o en el propio lugar de trabajo. El acero para vigas, trabes y columnas, con frecuencia se amarran en forma de armazón antes de colarlo en las formas. Los esfuerzos para losa pueden sujetarse con broches y soldaduras y formar rejillas o esteras, si no está disponible como malla metálica soldada.

 

Se permite cierta cantidad de oxidación en los refuerzos si no está floja o suelta y no hay pérdida apreciable de área transversal. En realidad, la oxidación, al crear una superficie áspera, mejorará la adherencia entre el acero y el concreto. Las varillas deben estar libre se herrumbre suelta, incrustaciones y escamas, grasas, aceites u otro recubrimiento que pueda afectar la adherencia.

 

Las varillas no se deben doblar o endurecer en ninguna forma que puede dañarlas. Si es necesario aplicar calor para doblarlas la temperatura ni debe ser mayor a la del rojo cereza (1200°F) y se debe dejar que el acero enfríe con lentitud, sin enfriamiento por inmersión a (600°F).

 

(R. Park, 1994) Habilitado y colocación de acero de refuerzo.

 

Para el concreto reforzado debe idealmente combinar las mejores características de diseño para resistencia máxima y por esfuerzo de trabajo, ya que si solo se proporcionan las secciones por los requerimientos de resistencia máxima hay el peligro de que aunque el factor de carga sea adecuado, el agrietamiento puede ser excesivo si los esfuerzos en el acero son elevados o si las varillas están mal distribuidas.

 

Las deflexiones pueden ser criticas si se utilizan secciones de poco peralte, las que son posibles en el diseño por resistencia máxima, junto con esfuerzos elevados, para garantizar un diseño satisfactorio se deben comprobar los anchos de las grietas y las deflexiones bajo carga de servicio para asegurar que estén dentro de los valores límites razonables, dictado por los requerimientos funcionales de la estructura.