Vigas

(Jorge R. Bernal, 2005). Vigas.

 

La viga de hormigón armado como integrante de un conjunto estructural, presenta diferencias notables con las vigas ejecutadas con otros materiales (madera, o hierro). Y la conceptualización de las de semejanzas debe resultar clara y precisa. En construcciones de madera o hierro, se distingue fácilmente la separación existente entre los diferentes elementos componentes de la estructura.

 

En estas construcciones se visualiza el apoyo, no existe continuidad en ese punto. En la mayoría de los casos son elementos previamente fabricados para luego ensamblarlos en obra.

 

Mientras que las obras de hormigón armado “in situ”, todos los elementos están monolíticamente unidos entre sí, porque se los fabrican y moldean en el lugar.

 

Especialmente la viga con las losas de entrepisos. Por ello, en hormigón armado surgen conceptos tan difundidos como “vigas placas”, en el caso de la unión de la viga con la losa, o el fenómeno del efecto pórtico por la continuidad entre columna y viga.

 

Esta continuidad o monolitismo en el hormigón, representa una de sus mayores ventajas en el aprovechamiento resistente de los distintos elementos. Pero también plantea serias dificultades en la ejecución del cálculo y determinación de las solicitaciones.

 

(Nilson, 1999) Vigas

 

Las vigas de concreto reforzado no son homogéneas debido a que están hechas de dos materiales diferentes. Por consiguiente, los métodos usados en el análisis de vigas de concreto reforzado son distintos de aquéllos utilizados en el diseño o investigación de vigas elaboradas completamente de acero, madera o cualquier otro material estructural. Sin embargo, los principios fundamentales que los comprenden son esencialmente los mismos.

 

Las vigas de concreto simple son ineficientes como elementos sometidos a flexión debido a que la resistencia a la tensión en flexión es una pequeña fracción de la resistencia a la compresión. En consecuencia, estas vigas fallan en el lado sometido a tensión a cargas bajas mucho antes de que se desarrolle la resistencia completa del concreto en el lado de compresión. Por esta razón se colocan barras de acero de refuerzo en el lado sometido a tensión tan cerca como sea posible del extremo de la fibra sometida a tensión, conservando en todo caso una protección adecuada del acero contra el fuego y la corrosión.

 

En una viga de concreto así reforzada, el acero de refuerzo resiste la tensión causada por los momentos flectores, mientras que el concreto usualmente es capaz de resistir sólo la compresión correspondiente. Esta acción conjunta de los dos materiales se garantiza si se impide su deslizamiento relativo, lo que logra mediante la utilización de barras corrugadas con su alta resistencia por adherencia en la interfase acero-concreto y, si es necesario, mediante anclajes especiales en los extremos de las barras.

 

(Gallo, et al, 2005) Vigas

 

Se llama viga a aquel elemento cuya longitud es considerablemente mayor a sus dimensiones transversales, como son el peralte total h y la base b. este tipo de elementos se encuentra en edificios, puentes, estructuras industriales, etc. Las vigas pueden tener uno o varios tramos y, dependiendo de esto, son llamadas vigas de un claro o vigas continuas, respectivamente.

 

El tipo de sección transversal de las vigas es variable, aunque en concreto reforzado existen ciertos tipos definidos debidos a su proceso de fabricación. Es así como podemos encontrar vigas de sección rectangular, en forma T o algún tipo especial debido a las necesidades de la misma construcción.

 

Se sabe que el concreto es un material que fundamentalmente resiste esfuerzos de compresión, y si se construyera una viga de concreto simple y se sometiera a la acción de las cargas, ésta se flexionaría generando compresiones en la parte superior y tensiones en la parte inferior. El concreto simple no es capaz de resistir esfuerzos de tensión. Para ello se le añade acero de refuerzo, material que es capaz de resistir tensiones que se generen en las vigas. El uso de este material para la construcción de estructuras es muy amplio, por lo que es importante conocer la metodología y normatividad de diseño que permitan proyectar estructuras de forma adecuada.

 

El diseño por flexión debe cumplir la condición reglamentaria, la cual establece que la resistencia a flexión de una sección de concreto reforzado debe tener una magnitud que exceda o cuando menos sea igual a la del momento último producido por las cargas.

 

(Parker, 2000) Vigas

 

En un elemento estructural cargando simétricamente y detenido de tal forma que no exista la posibilidad de un pandeo lateral torsional, aparece una flexión simple producida por las cargas. Cuando esto sucede, el problema es sencillo, a tal grado que el momento flector es resistido por los esfuerzos internos de la viga, y en caso de falla, esta puede producirse por insuficiencia de acero, o también por una sección insuficiente de concreto.

 

Cuando el elemento no está detenido, las cargas pueden volverlo inestable, de tal forma que produce una flexión, o pandeo lateral, acompañada por una torsión que obliga para su estabilidad un refuerzo transversal y longitudinal por torsión para darle a la viga una rigidez torsional adecuada.

 

(Jorge Orozco, 2005) Viga

 

La viga de hormigón armado como integrante de un conjunto estructural, presenta diferencias notables con las vigas ejecutadas con otros materiales (madera, o hierro). Y la conceptualización de las de semejanzas debe resultar clara y precisa.

 

En construcciones de madera o hierro, se distingue fácilmente la separación existente entre los diferentes elementos componentes de la estructura, En estas construcciones se visualiza el apoyo, no existe continuidad en ese punto. En la mayoría de los casos son elementos previamente fabricados para luego ensamblarlos en obra. Mientras que las obras de hormigón armado “in situ”, todos los elementos están monolíticamente unidos entre sí, porque se los fabrican y moldean en el lugar, especialmente la viga con las losas de entrepisos. Por ello, en hormigón armado surgen conceptos tan difundidos como “vigas placas”, en el caso de la unión de la vida con la losa, o el fenómeno del efecto pórtico por la continuidad entre columna y viga, esta continuidad o monolitismo en el hormigón, representa una de sus mayores ventajas en el aprovechamiento resistente de los distintos elementos.