Pruebas no destructivas

Pruebas no destructivas

 

Entre los ensayos no destructivos citaremos los siguientes:

 

Ensayo de bola: se proyecta mediante un resorte una bola contenida en un tubo y se mide la altura de rebote de la bola después de percusión sobre la superficie del hormigón. Este ensayo no es válido más que para la capa del hormigón próxima a la superficie.

 

Ensayo mediante ondas sonoras: se mide la velocidad de propagación de las ondas sonoras en la masa del hormigón. Este ensayo de aplicación normal permite determinar las variaciones de homogeneidad, las goteras, las fisuras y la posición de las armaduras.

 

Ensayos mediante isótopos radiactivos: empleando un haz de neutrones puede determinarse, como hemos dicho, el contenido de agua. De la medida de la absorción de la radiación gamma puede deducirse la densidad, ya que, en efecto, se sabe que la absorción de esta radiación varía de forma proporcional a la densidad del cuerpo sometido a ella. (P. Galabru, 2004).

 

Existen numerosos tipos de ensayos no destructivos, es decir, que permiten verificar indirectamente la resistencia del concreto sin producir daño.

 

Algunos de los métodos más utilizados para ello, tales como la determinación del índice esclerométrico mediante martillo Schmidt, de la propagación de ondas ultrasónicas y de la profundidad de penetración de clavos de acero.

 

a) Determinación del índice esclerométrico mediante martillo Schmidt. Mide la dureza superficial del concreto a partir de rebote producido por una pequeña masa cilíndrica de acero disparada contra una superficie por medio de un resorte calibrado.

b) Determinación de la velocidad de propagación ultrasónica. Consiste en determinar, mediante un aparato adecuado, la velocidad con la que se propaga una onda de alta frecuencia en una muestra de concreto. Los pulsos ultrasónicos son generados por un cabezal emisor y recibidos por otro cabezal colocado a una cierta distancia del primero.

c) Medición de la profundidad de penetración de clavos de acero. El método consiste en introducir en la superficie clavos de acero disparados con explosivos mediante una pistola especial. (Zabaleta, 1988)