Reglamento de diseño y medidas de seguridad

Reglamento de diseño y medidas de seguridad

           

Los reglamentos para el diseño de estructuras son documentos legales que tienen como función proteger a la sociedad contra el colapso o mal funcionamiento estructural de las construcciones. El grado de protección que puede lograrse no es absoluto, sino que debe ser óptimo en el sentido de que sea congruente con las consecuencias de las posibles fallas y con el costo de incrementar la seguridad.

 

El diseño estructural tiene como objeto proporcionar soluciones que por medio del aprovechamiento óptimo de los materiales, de las técnicas constructivas disponibles, y cumplimiento de las restricciones impuestas por los otros aspectos del proyecto, den lugar a un buen comportamiento de la estructura en condiciones normales de funcionamiento de la construcción y a una seguridad adecuada contra la ocurrencia de algún tipo de falla.

 

El objetivo del diseño estructural  puede replantearse como sigue:

 

Proporcionar una seguridad adecuada ante la aparición de estados límite de falla para las acciones más desfavorables que puedan presentarse durante la vida útil de la construcción y procurar que en las condiciones normales de operación no se sobrepasen los estados límite de servicio. (Meli Piralla, 2004)

 

Un código es un conjunto de normas y especificaciones técnicas que verifican los detalles principales del análisis, el diseño y la construcción de edificios, equipos y puentes. El propósito de los códigos es generar estructuras seguras y económicas de tal suerte que la gente quede protegida contra diseños y construcciones de baja calidad o inadecuadas.

 

Existen dos tipos de códigos. El primero conocido como códigos (o normas) de diseño estructural, esté redactado por ingenieros y otros especialistas interesados en el diseño de una clase particular de estructuras (por ejemplo, edificios, puentes de autopista, o plantas nucleares) o por aquellos que se interesan en el uso adecuado de un material específico (acero, concreto reforzado, aluminio o madera). En general las normas estructurales especifican cargas de diseño, esfuerzos permisibles para diferentes tipos de miembros, hipótesis de diseño y requerimientos para materiales.

 

El segundo código llamado reglamento de construcción, se establece para  proteger la construcción en una determinada región (frecuentemente una ciudad o un estado). Un reglamento de construcción contiene disposiciones correspondientes a requerimientos arquitectónicos, estructurales, mecánicos y eléctricos.

 

Otro objetivo importante de un reglamento de construcción es proteger a la gente explicando cuál es la influencia de las condiciones locales de la construcción. Las disposiciones de interés particular para el calculista estructural comprenden temas como las condiciones del suelo (presiones de carga), cargas vivas, presiones eólicas, cargas de hielo y nieve, y fuerzas sísmicas.

 

A medida que se desarrollan nuevos sistemas, que se dispone de nuevos materiales o que repetidamente suceden fallas de sistemas aceptados, los contenidos de los reglamentos y las normas se revisan y se actualizan.

La mayoría de los códigos le permiten al calculista apartarse de las normas prescritas si puede mostrar con pruebas de laboratorio estudios analíticos que tales cambios generan un diseño seguro. (Kennet ,2002)

 

Seguridad

 

El supervisor debe estar siempre enterado de las normas y reglamentos de seguridad y en especial de los requerimientos locales y otros que cambian con frecuencia. Este conocimiento tendrá un efecto determinante en su actuación y el ignorar los aspectos de seguridad pone en un predicamento no sólo su empleo sino también la posibilidad de aceptar futuras responsabilidades.  Toda situación que represente un riesgo debe ser informado de inmediato al contratista o a la autoridad correspondiente así como al jefe de supervisión. El trabajo en un ambiente de seguridad debe promover sea través de la identificación de las situaciones inseguras y de los focos de peligro potencial. Los supervisores deberán solicitar de su jefe orientación sobre cuando y como intervenir en asuntos de seguridad. El supervisor debe estar atento a cualquier cambio no autorizado que ejecuten los trabajadores de las instalaciones. (IMCYC, 1999)